Los meandros más acentuados del río Ebro se encuentran en la comarca de la Ribera Baja. El paisaje se vuelve esplendoroso en la ribera, gracias al efecto milagroso de las aguas del río. Río, ribera y huertas constituyen un paisaje verde, en claro contraste con los montes deforestados de colores rojizos, pardos y ocres de los alrededores. Y en medio de este paisaje el Monasterio de Rueda, uno de los conjuntos monásticos más importantes de Aragón, resplandeciente tras su restauración.

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plano_fsemana5_La propuesta del fin de semana arranca con la visita a Quinto en la mañana del sábado. No llama la atención del visitante al ser atravesado, pero bien merece una visita. Una bonita plaza junto a la carretera muestra una iglesia y el ayuntamiento construidos tras la guerra civil. Pero su trama urbana destaca ya que conserva tres portales bajo los cuales discurren los accesos primitivos al casco urbano. Son los portales de San Antón, San Roque y San Miguel, con capillas dedicadas a los santos en su parte superior. Sin embargo la joya de la localidad es la antigua iglesia parroquial. Desde el comienzo del pueblo, en dirección a Zaragoza, parte una calle señalizada por la que se accede en coche hasta la iglesia de la Asunción, situada en el lugar conocido como El Piquete, donde anteriormente hubo un castillo. Una obra mudéjar al final restaurada tras años de abandono que muestra una decoración mudéjar de bella factura. Desde este punto hay buenas vistas de la localidad.

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La siguiente población lleva a orillas del Ebro, una vez atravesado a la altura de Gelsa. Se toma dirección a Velilla de Ebro y en vez de acceder al casco urbano se avanza por la carretera para acercarse al Yacimiento de Celsa. Se trata de una ciudad romana construida sobre un antiguo asentamiento íbero. Se puede pasear por sus calles perfectamente empedradas, y visitar los restos de varias viviendas, algunas de ellas con interesantes mosaicos como el de la casa de los Delfines. En este núcleo llegaron a vivir 3.500 personas. En el entorno hay un pequeño museo que amplia de manera notable la información con maquetas, piezas arqueológicas, etc, cuya visita es recomendable. Y en el entorno también se puede acceder a la ermita de San Nicolás de Bari. La devoción a este santo marinero evoca los siglos en los cuales el Ebro fue navegable. Desde este punto se puede disfrutar de una bella vista del pueblo de Velilla de Ebro enclavado entre los escarpes y el frondoso valle del Ebro.fsemana5_yacimientodecelsa

La carretera avanza por la margen izquierda del río, pasando junto a pequeñas localidades y ofreciendo las primeras panorámicas de los meandros creados por el río Ebro. Sin embargo los mejores miradores se encuentran cerca de la población de Sástago, la más importante de la zona.

Una vez atravesado Sástago por su singular puente la carretera asciende. Tras el repecho aparece el desvío que conduce a la Torre del Tambor. Fue levantada esta torre circular durante las guerras carlistas. Por su interior se accede mediante escalera de caracol a la terraza superior, desde donde las vistas del río atravesado por el puente, el pueblo y los meandros del Ebro son muy bonitas.fsemana5_vistadesdelatorredeltambor

Para completar esta panorámica se recomienda llegar hasta la Ermita de la Virgen de Montler. Por la carretera que conduce a Bujaraloz, parte a corta distancia un desvío. La estrecha pista asfaltada recorre el monte hasta llegar a la recoleta ermita rodeada de un merendero. Desde este punto se aprecia mejor uno de los grandes meandros que forma el río Ebro que se completa una amplia panorámica de campos en claro contraste con los escarpes que bordean el río.fsemana5_ermitademontler

Como opcional, en el caso de tener tiempo y de querer ampliar el conocimiento del paisaje de la zona está la visita el Castillo de la Palma. Se encuentra situado cerca de la carretera que arranca de Sástago en dirección a La Zaida. Tras abandonar la primera población se continúa en paralelo al río Ebro, y un kilómetro después de dejar el río y ascender parte una pista amplia a la izquierda. Según su estado se podrá avanzar por ella hasta aproximarse al castillo, con un trazado de un kilómetro. En los numerosos desvíos debe tomarse por orden: primero a la izquierda, segundo a la derecha, tercero a la izquierda y cuarto a la derecha. Se alcanza así la base del castillo en mal estado, pero que conserva una bella estampa por las murallas que lo delimitan. Una rampa en zigzag desemboca bajo el arco de acceso al recinto defensivo. En su interior se conserva la ermita del Pilar, edificio de grandes dimensiones, y junto a ella la torre principal del castillo. En dirección al río se puede nuevamente disfrutar de excelentes vistas gracias a lo elevado del emplazamiento.fsemana5_castillodelapalma

icono exclamación amarillo_Para el domingo se reserva el plato fuerte del fin de semana. Tomando la carretera que conduce de Sástago a Escatrón, a mitad de camino está el desvío que conduce al Monasterio de Rueda. Se trata de uno de los tres monasterios cistercienses más importantes de Aragón. La mayor parte de la actual construcción fue levantada en el siglo XIII, tras la fundación del monasterio en el año 1202. Tras un magnífico trabajo de restauración se ha puesto en valor este monasterio, y se ha dotado de los servicios de restauración y de la hospedería. Tras atravesar la Puerta Real se accede a un gran patio delimitado por la Hospedería. Tanto la portería como el edificio de la hospedería se deben a ampliaciones del monasterio de los siglos XVII y XVIII. Al fondo se encuentra el edificio cisterciense. Se accede a través de la iglesia, y desde el claustro se puede entrar al resto de las dependencias: refectorio, lavatorio, sala capitular, cocina y locutorio en la planta baja. En la planta alta se han reconstruido los dormitorios y además se puede salir a la parte alta del claustro, con buenas vistas del mismo, así como de la magnífica torre del monasterio.fsemana5_monasterioderueda

La visita se completa con el elemento más singular, la rueda o noria, de donde toma el nombre este monasterio. Junto al acceso principal se rodea el recinto y en apenas unos minutos se llega a la gran noria la cual ha sido reconstruida. Se trata de la noria más grande de Europa en funcionamiento, con más de 16 metros de diámetro. Servía para elevar las aguas del río y se conducían al monasterio mediante un conjunto de tuberías subterráneas. Junto a la noria hay un molino harinero. Desde este punto parten varios senderos de corto recorrido que se introducen en la mejana, isla situada entre el río Ebro y el canal que abastece a la noria. Son muy recomendables debido a que atraviesan los frondosos bosques de ribera. Conducen a varios puntos de interés para ver la noria, el azud de Escatrón y el río Ebro. El paseo es muy fácil e interesante, pero en pleno verano los mosquitos pueden hacernos cambiar de opinión.

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Para la tarde del domingo en el caso de disponer de tiempo, se puede dar un paseo por Escatrón, población cercana al monasterio. En su casco urbano destacan tres iglesias: la iglesia de la Asunción, donde se encuentra un retablo de alabastro llevado a cabo en el año 1600. Fue destinado al monasterio, pero en las guerras carlistas fue trasladado a esta iglesia. Además en el casco urbano están la iglesia de San Francisco Javier y la ermita de Santa Águeda.

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